ContaNow por sector
Las obligaciones cambian mucho según a qué te dediques: quién te retiene, qué IVA aplicas, si tienes caja o comisiones de plataforma. Estas páginas explican qué cambia en cada caso.
Sectores con particularidades propias
E-commerce y marketplaces
Comisiones de plataforma, liquidaciones que no coinciden con lo facturado, ventanilla única y ventas a particulares de otros países.
Ver e-commerce → Bares y restaurantesHostelería
Caja diaria, tipos reducidos, personal con alta rotación y proveedores que facturan a diario.
Ver hostelería → Despachos y freelanceServicios profesionales
Retención de IRPF en tus facturas, clientes en el extranjero y gastos difíciles de justificar.
Ver servicios → ConstrucciónObras y reformas
Inversión del sujeto pasivo, certificaciones de obra, subcontratas y anticipos de cliente.
Ver obras →¿Tu actividad no está aquí? Cuéntanos a qué te dedicas y te decimos qué cambia en tu caso.
Por qué el sector cambia más que el tamaño
Dos negocios que facturan lo mismo pueden tener contabilidades que no se parecen en nada. Lo que marca la diferencia no es el volumen, sino tres cosas: quién es tu cliente, de dónde entra el dinero y qué tipo de IVA aplicas.
Si facturas a empresas, ellas te retienen IRPF y puede que ni siquiera tengas que presentar el modelo 130. Si vendes a consumidores finales no hay retención, pero sí caja diaria que cuadrar. Si cobras a través de una plataforma, lo que te ingresan no coincide con lo que has vendido, porque en medio hay comisiones, portes y devoluciones. Y si trabajas en construcción entre empresarios, buena parte de tus facturas van sin IVA por inversión del sujeto pasivo, algo que descoloca a casi todo el mundo la primera vez.
De ahí que un programa genérico funcione bien hasta que aparece la primera excepción del sector. Estas páginas explican cuáles son esas excepciones en cada caso, para que puedas comprobar antes de contratar si tu situación está cubierta.
Lo que comparten todos los sectores
Por debajo de esas diferencias la base es la misma: facturas que cumplan los requisitos formales, gastos justificados con factura completa, movimientos bancarios conciliados y declaraciones presentadas en plazo. Cambia el detalle, no el esqueleto. Por eso el programa es uno solo y lo que se ajusta es la configuración: régimen de IVA, tipos por defecto, retenciones aplicables y qué modelos te corresponden según tu epígrafe.
Si tu actividad combina varias de estas situaciones —una tienda física que además vende online, o un despacho que factura dentro y fuera de España— conviene revisarlo antes de contratar. Es exactamente el tipo de caso que preferimos mirar contigo en lugar de dejar que lo descubras en el primer trimestre.